Iniciación MTB


Los factores físicos en la MTB

Buscar un adecuado rendimiento en la competición o en la simple práctica exigente en el MTB es un objetivo que merece un análisis que evalúe cuáles son y por qué los factores decisivos. Esta suma de factores, tiene como resultante una mayor y mejor optimización del esfuerzo físico, en definitiva, una adecuada orientación a la mejora de nuestro rendimiento sobre los pedales.

 

Podemos clasificar la fuerza en tres vectores independientes, aunque interrelacionados: el vector fuerza resistencia, es en esta etapa donde damos forma a nuestra capacidad aeróbica, dentro del periodo total de entrenamiento esta parte debería de ser un 40% del mismo, debemos alternar sesiones de salidas a ritmo suave, y sesiones más cortas con una mayor intensidad. El vector fuerza explosiva, de manera progresiva en el tiempo, efectuaremos cortas salidas desde un punto cero y en inclinación o pendiente, pero de manera explosiva, lo ideal es comenzar con 2 sesiones en días alternos, para de manera paulatina ir aumentando hasta las 6 u 8 durante un periodo de 2 semanas. Fuerza velocidad, aquí vamos a buscar – partiendo ya de una base acumulada de resistencia y explosividad-, una batería de salidas con un posicionamiento sobre la bicicleta vertical, también en el inicio de una fuerte pendiente, debemos conseguir la cadencia más alta de pedaleo que podamos, el recorrido aproximado será de 200-300 metros a lo sumo, y deberíamos ser capaces de completar una serie de 8 repeticiones. El trabajo de estos vectores de fuerza física tiene además del fin explicado inicialmente, la ventaja de ser un método de entrenamiento que podemos alternar en el tiempo con otro tipo de ejercicios, y que siempre va a tener resultados tangibles en el medio tiempo,- resistencia, velocidad, explosividad-, el factor físico ,tan o más importante que el técnico. El descuido de un adecuado fondo, trabajado por medio de ejercicios aeróbicos, tiene consecuencias sobre el resto de nuestro trabajo encima de la MTB, y no es una cuestión de una o dos semanas, todas estas técnicas de mejora del rendimiento, tienen que tener una continuidad suficiente, como para que la consecuencia de su suma sea esa optimización que teníamos como objetivo.

Cualquier época es buena para iniciar un ciclo de entrenamientos de rendimiento, además, según indican los veteranos en esta lides, cada cambio de clima influye directamente en nuestro resultado, en nuestro rendimiento físico, es en resumidas cuentas una suma de factores que podemos controlar, y la búsqueda de ese rendimiento óptimo, un objetivo factible.


Aprende a saltar con tu bicicleta

Separar las ruedas del suelo es una de los mejores sensaciones que se puede tener con la bicicleta de montaña. Antes de un salto, sientes el impulso hacia la parte superior de la rampa, seguido por la libertad que se siente en el aire y la descarga de adrenalina en la toma de contacto con el suelo. Es la fórmula perfecta para encontrar un montón de diversión! Cuando tienes éxito en esta maniobra, querrás añadir un toque de estilo a tus breves incursiones aéreas. Por ahora nos concentraremos en el salto y en seguir estables para mantener el control en el aterrizaje. Eso sí, usa estos consejos como tales y haz lo que quieras pero siempre con cabeza: casco, protecciones, etc.

 

Tienes que ir de pie sobre los pedales para buscar un equilibrio, con los pedales horizontales. Tu tendencia natural, probablemente, será flexionar los brazos cuando la rueda delantera llega a la rampa, absorbiendo el empuje que necesitas para saltar. Tienes que mantener un cierto grado de tensión en los brazos y las piernas para que la rampa te pueda impulsar hacía arriba.

Empieza a saltar aprendiendo a mantener en el aire la rueda delantera más alta que la trasera, así podrás amortiguar el aterrizaje. Ya tendrás tiempo para aprender a aterrizar con las dos ruedas a la misma altura o incluso a tomar tierra con la rueda delantera si el lugar del salto termina en una pendiente. Puedes elevar el frontal de la bici estirando las rodillas y acercando el manillar a tu cintura.

Para aterrizar debes tratar de que sea la rueda trasera la primera en tocar el suelo ya que esto amortiguará el impacto. Estira las piernas un poco más, aproximando el manillar al cuerpo y conseguirás que la rueda trasera baje. Cuando sientas que tocas el suelo, dobla las rodillas para seguir bajando y para que la rueda delantera tome tierra.

Esta es la teoría, ahora te toca a ti preparar la clase práctica. Para ello equípate bien, invita a algún amigo para que te ayude en caso de accidente y forma un montón de tierra pequeño con una pala en un lugar seguro (sin tráfico, sin precipicios cercanos ni piedras grandes, llano, etc). Prueba primero con un salto pequeño y ve aumentando poco a poco su tamaño.


Consejos para mejorar en las Trialeras

Ya eres un biker completo, tu nivel de técnica es aceptable pero buscas un poco más que te permita dominar todo tipo de senderos.Presta atención...

El sentir respeto por un camino descendente, estrecho y lleno de pedruscos con raíces, es totalmente lógico, además de ser una respuesta propia del subconsciente.Las trialeras pueden ser un auténtico patio de recreo para algunos y una terrorífica "encerrona" para otros.

Una trialera no se baja bien porque estás como una "cabra", ese tipo de biker, más pronto que tarde, acaba "contando pajaritos".La clave en las trialeras, en la mayoría de los casos, es saber elegir una buena trazada, es decir, la zona del camino más ciclable o la más rápida.La mejor trazada no siempre es evidente y, aunque parezca una locura, a veces es un escalón lleno de piedras o un sutil salto por encima de las raices que te conduce de manera más segura al siguiente tramo.

La mejor manera para aprender tan práctica habilidad es buscar un maestro, salir con un amigo que baje mejor que tú y que tenga bastante experiencia.Síguele y estudia cómo lo hace, al tiempo que imitas sus movimientos irás superando zonas que tú solo nunca habrías conseguido.

Si no conoces a nadie trata de ir en "relajada tensión" que significa ir dominando la bici pero dejando que tanto los brazos como las piernas actúen como muelles. Los giros del manillar deben ser suaves, guiando la bici con los hombros y sin abusar del freno delantero. Trata de no ir rígido porque agotarás tus antebrazos, te vibrará la cabeza y no podrás ver nada, añadiendo a que tu posición debe ser un poco retrasada sin exagerar, porque si no la rueda delantera no tendrá adherencia suficiente para guiar la bici.

Tu mirada tiene que ir anticipando la zona próxima para elegir la línea adecuada (la trazada) y la velocidad no debe ser excesivamente lenta porque si no las ruedas de la bici se introducirán en todos los agujeros y pueden llegar a quedarse bloqueadas.

No te preocupes, la mayoría de estas cosas posiblemente ya las hagas sin darte cuenta, pero para empezar intenta aplicar todos estos consejos en tramos cortos que tengas más o menos controlados y, con práctica, podrás disfrutar de la excitante sensación de bajar dominando la trialera.


Subida de trialeras

Nada se lleva mas calorías por minuto ni acelera tanto tu corazón durante tanto tiempo como a subida de una trialera.

Las trialeras de subida son el desgaste total, requieren potencia resistencia, reflejos y técnica. Sin embargo la recompensa de subir correctamente una trialera puede suponer en competición, o fuera de ella bastante ventaja sobre rivales menos diestros y una mayor comodidad y dominio, que supone una mayor satisfacción personal. Creo que son suficientes motivos para investigar e intentar aprender.

Pasos a seguir para un paso correcto:

1) Mantén cierta velocidad: La inercia es el principal aliado del equilibrio y el equilibrio es el arma numero uno para sobrepasar una trialera, de lo que se deduce que hay que prestar atención a la inercia a la hora de pasar una trialera. En efecto, si logramos mantener un mínimo de velocidad, todo será mas fácil de sobrepasar. Además, si tu velocidad decrece, aunque suplas mucho la velocidad con técnica, lo que conseguirás ademas de hacer trialsín es que te empiece a pasar la gente con la bici al hombro, mas feliz que unas pascuas. En cualquier caso todo depende de la correcta administración de nuestras fuerzas, que en una trialera las vamos a necesitar y bastante.

2) No pierdas la concentración. Cualquier trialera va a exigir un grado de concentración muy especial a la hora de gobernar tu MTB por ello la concentración es la primera condición inexcusable para salvar montado una subida técnica, sea o no trialera. En una trialera las dificultades van apareciendo casi sin parar, y un error de cualquier tipo casi siempre desemboca en la pérdida del equilibrio y por lo tanto pie al suelo con el esfuerzo que supone volver a arrancar y por supuesto hay que ser previsor y mirar hacia el frente para saber que dificultad se te puede apróximar y poder reaccionar a tiempo, para afrontarla te aconsejamos que sigas las siguientes indicaciones: llevar la posición adecuada, el desarrollo más conveniente, la velocidad con la debemos de llegar y desde donde hemos de afrontarla.

3) Colócate correctamente sobre la bici. Una trialera por definición es un terreno irregular. Por muy bien suspensionada que esté tu bici, tu mismo has de estar preparado para ir absorbiendo o sobrepasando todas las irregularidades. Para ello los brazos han de ir dispuestos a bajar, subir o tirar cuando se requiera, siempre coordinados con el pedaleo. Deben ir flexionados, nunca rectos. Por otra parte, la inclinación del terreno nos hará adelantarnos en la bici para evitar levantadas de rueda involuntarias: sacaremos por ello partido a los acoples. Sin embarga hay que vigilar la tracción, con lo que las posturas demasiado avanzadas o el abuso de la posición de pie sobre los pedales, no son recomendables.

4) Elige el mejor desarrollo. Evidentemente mientras vas subiendo el desarrollo debe ser corto y posiblemente con la legada de la trilera todavía se incrementara el desnivel. Sin embargo, con respecto a un terreno liso, la trialera requiera una cadencia un poco menor, una resistencia de la cadena mayor, es decir, "mover" un poquito más de desarrollo. ¿Por qué?. pues por dos motivos: en primer lugar un pedaleo un poco más tenso, es más uniforme, y así se mejora la tracción, algo esencial en una trialera, a menudo poco adherente. En segundo lugar, se trata de disponer de un "reprise", una posibilidad de aceleración para sobrepasar dificultades como pequeños cortados, raíces o piedras que precisen un poco de inercia o elevación de rueda.

5) Busca la mejor trazada. En ciertas trialeras no tendrá muchas opciones al elegir por donde vas a ir, pero en muchas otras sí. Es por eso que hay que estar pendiente en todo momento de lo que nos vamos a encontrar unos metros más allá. A lo mejor si ahora decidimos seguir ese fácil riego , a los veinte metros nos encontramos una raíz insalvable o echamos pie a tierra sin adherencia en un pequeño banco de arena. Una recomendación: tiende a elegir, en uno límites lógicos, la máxima inclinación; si ahora se te pone más llana la trazada probablemente estés acumulando el desnivel que va a conformar algo más adelanta un cortado o dificultad imposible de sobrepasar montado.